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Microsoft dirá adiós en 2021 a su navegador Internet Explorer

Microsoft ha dado un paso más hacia la retirada de su navegador Internet Explorer, preinstalado en las versiones antiguas de Windows, y ha anunciado que, a partir del 17 de agosto de 2021, las aplicaciones y servicios de Microsoft 365 dejarán de ser compatibles con el «viejo» navegador. Así lo recogen diarios nacionales como El País y publicaciones de la prensa económica como Cinco Días», recordando que la última actualización del navegador se produjo allá por 2013.

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Según ha difundido la compañía, Internet Explorer seguirá funcionando a partir del verano que viene, pero los que lo usen tendrán «una experiencia degradada o no podrán conectarse a las apps y servicios de Microsoft 365”. La compañía explica en un comunicado que esta situación afectará también a la versión antigua de Edge, que también dejará de tener soporte con las apps de Microsoft 365 desde la misma fecha, y con Teams incluso antes, desde el 30 de noviembre de 2020.

Tal y como recuerda durante estos días la prensa especializada, «durante los 90, Explorer fue el navegador estándar, tras destronar a Netscape, el gran rey de la primera explosión de software en Silicon Valley». La inclusión de Explorer como navegador «por defecto» en los ordenadores Windows fue clave para su expansión, pero «esta ventaja competitiva le granjeó no solo críticas de los competidores, sino también multas por parte de Bruselas, que lo consideró una clara forma de abuso de posición dominante en el mercado».

Según recuerdan El País y Cinco Días, el declive del Internet Explorer ha sido paulatino, pero sin freno. «Primero con el despegue de los ordenadores Mac, que imitaron su técnica usando Safari como navegador por defecto. Después, con la llegada de Firefox, creado por una fundación sin ánimo de lucro y muy escrupuloso con los estándares de la industria. Su gran innovación llegó en forma de pestañas, un método para tener varias páginas abiertas sin necesidad de tener varias sesiones que consumían un gran número de recursos del ordenador», recuerdan.

Tal y como destaca El País, el último en sumarse fue Google, con Chrome, el 2 de septiembre de 2008. «Ligero, con un menú mínimo y rápido en la carga, pero también polémico», ya que su barra única sirve «tanto para teclear direcciones web como para hacer búsquedas en su servicio, sin una distinción clara para los usuarios menos avanzados».

El nuevo navegador, basado en Chromium

El navegador actual de Microsoft, lanzado en enero de este año, está basado en Chromium, una versión de «código abierto» del navegador de Google, el Chrome. Según recuerda El País, tres meses después de lanzar el Chrome en 2008, la empresa liberó su código fuente, junto a un proyecto al que llamaron Chromium, con el objetivos de «mejorar el motor del navegador con la comunidad, y que el que quisiese lo pudiese usar para lanzar su propio navegador». Google Chrome, Opera, Vivaldi o Yandex funcionan sobre esta base, según se recuerda en el artículo, pero «su gran salto se produjo este enero, cuando Microsoft anunció que la nueva versión de Edge funcionaría sobre este código abierto».