El rechazo a la violencia de género ha sacado hoy a las escolares a la calle en una marcha coordinada por el proyecto “Escuela Espacio de Paz”, que ha contado con la participación de la residencia de mayores San José y Cruz Roja Juventud, entre otros. El morado en prendas o pintura de manos ha sido hoy el color simbólico en una jornada de lectura de manifiesto en pro del respeto, la igualdad y el rechazo a la violencia.
Antes de que los escolares alcanzasen el punto de encuentro, en el paseo de la Alameda se ofrecieron opciones para dar colorido a la marcha. Una firma de eventos ofreció pintura en cara o coloreado de manos para teñir de morado a los participantes en la movilización. Tempraneros fueron los residentes de San José quienes, con el personal de la residencia, han participado de lleno en este 25 de noviembre. El alcalde de Tarifa, Francisco Ruiz y concejales del gobierno se sumaron a una jornada que desde las instituciones rechaza la violencia contra la mujer.
La igualdad de género es también un campo de acción preferente en Cruz Ruz Juventud. Una amplia representación de su equipo provincial estuvo en el paseo de la Alameda para explicar su trabajo en pro de la igualdad de géneros. La toma de conciencia sobre actitudes y comportamientos sexistas desde temprana edad es también un escenario de trabajo para ellos. Lo contó a pie de expositor Daniel Castro, uno de los jóvenes de Cruz Roja, quien puso el acento en la educación como camino para luchar contra la violencia de género. Escolares de los tres centros de Educación Primaria y del instituto Baelo Claudia se unieron a la marcha por las calles de Tarifa parta testimoniar el rechazo a la violencia.
Programa Agente Tutor
El programa Agente Tutor se ha desplazado hoy hasta el instituto Almadraba y Baelo Claudia para poner en común conceptos y ofrecer herramientas ante indicios de abuso en las relaciones de pareja.
Entender las relaciones desde la superioridad de género, la sumisión y el dominio son el terreno abonado a las actitudes machistas. De actitudes hablaron los agentes de seguridad, pero también de los indicadores de relaciones tóxicas como el aislamiento, el control, o la pérdida de la autonomía personal.