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Un nuevo parque de 3.000 metros honra la memoria de Miguel Ángel Blanco

Numerosas familias han participado hoy, Día de Andalucía, en la inauguración del Parque Miguel Ángel Blanco, situado en la zona de Huerta Varela. El parque, de unos 3.000 metros cuadrados de extensión, es una inversión totalmente municipal, y cuenta con elementos muy novedosos que han hecho disfrutar a los pequeños: animales salvajes de gran tamaño, un juego electrónico interactivo, zona de juegos tradicionales, un ajedrez gigante.

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El alcalde, Juan Carlos Ruiz Boix, acompañado por miembros de la Corporación y por numeroso público, descubrió el letrero en la entrada alta al Parque Miguel Ángel Blanco, que estaba cubierto por una bandera de Andalucía, y más tarde se cortó la cinta inaugural en la zona baja. El parque ha sido realizado en su integridad con fondos del Ayuntamiento y por las empresas municipales Emadesa y Amanecer.

Antes de descubrir el nombre, el primer edil explicó que si bien en el término municipal de San Roque existen 25 parques infantiles, éste se ha concebido como algo totalmente distinto, con el objetivo de que sirva de lugar de encuentro de mayores y pequeños, aunque con la mirada especialmente puesta en el disfrute de niñas y niños.

A continuación, Ruiz Boix recordó que una Corporación anterior ya rindió homenaje a la única víctima sanroqueña de ETA, la joven Hortensia González, al poner su nombre a una plaza situada junto al Teatro Juan Luis Galiardo. A la actual, señaló, le corresponde cumplir con un mandato plenario de 2017 y dedicar este nuevo parque a la memoria del concejal del Partido Popular, Miguel Ángel Blanco, cuyo asesinato marcó un antes y un después en la lucha contra la banda terrorista, de manera que precipitó su final. También recordó los dos días de sufrimiento que compartieron todos los españoles, pendientes de la suerte del joven edil de Ermua, así como la decepción, el dolor, la indignación y la movilización social que generó su cruel muerte.

Antes de su apertura, el primer edil pidió un minuto de silencio a los asistentes en memoria de Blanco y del resto de las víctimas del terrorismo en España. Una vez concluido, Ruiz Boix y parte de la Corporación realizaron una visita a las instalaciones, acompañados por numerosas familias.

Figuras y áreas de juego y ocio para todos

El comentario general fue de satisfacción y sorpresa, ya que el parque representa una novedad repleta de atracciones para el disfrute de sus usuarios. Las esculturas de gran tamaño de animales salvajes fueron un motivo especial para hacerse fotos de recuerdo.

Una vez en la parte baja del parque, el alcalde, miembros del Ayuntamiento y numerosos niños y niñas procedieron al corte de la cinta inaugural, para visitar seguidamente la zona de juegos infantiles, también muy originales y realizados buscando tanto el disfrute como la seguridad de los pequeños. La comitiva se detuvo también en el juego electrónico interactivo, cuyo funcionamiento fue explicado a los asistentes por un técnico de la empresa instaladora.


Este nuevo parque se dedica al concejal de Ermua (Vizcaya) que fue asesinado en 1997 por ETA, hecho que marcó el principio del fin de la banda terrorista. El Pleno Ordinario de junio de 2017 aprobó dedicar un espacio público a Miguel Ángel Blanco, así como rendirle un homenaje, que tuvo lugar en julio de ese año. Con la inauguración hoy de este parque se ha dado cumplida respuesta a la primera parte de dicho acuerdo plenario.

El espacio incluye dos zonas diferenciadas, y se sitúa en la parte trasera de la Casa Consistorial, en la zona de Huerta Varela, cerca del bloque de viviendas Alcalde Eduardo López y de la guardería Nelson Mandela. Cuenta con alumbrado público y la zona alta ha sido cerrada con vallado.
La zona alta es de mayor superficie y tiene como tema los animales salvajes. Así, se han instalado 16 figuras de fibra de vidrio que representan a distintos animales, como un tigre, un pingüino, un elefante, un hipopótamo, un rinoceronte, una jirafa, un gorila, un oso, un gorila… Todos se sitúan en praderas de césped, y están unidos por caminos de hormigón. Se ha concebido como una zona de recreo y paseo, con algunos árboles ornamentales.

La zona baja, se concibe como área de juego. Tiene un área central de estancia, y para proteger del sol se ha instalado una pérgola que da sombra y que se ha pintado con cuadrados de colores, simulando un cubo de rubik. Además, incluye árboles, una fuente para beber y lugares para sentarse.