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Un gesto de solidaridad entre comercios en tiempos de coronavirus

La pastelería panadería La Noe, situada en la barriada sanroqueña de Los Olivillos, anunció el viernes que tenía que cerrar durante quince días debido al positivo en COVID-19 de su propietaria. Un duro golpe para un pequeño comercio. Comestibles Jéssica, una tienda cercana y amiga, ofreció su ayuda y su establecimiento para vender el pan diario a los clientes de la panadería. Una historia de solidaridad en tiempos de coronavirus.

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«Mi vecina y amiga, desde pequeña, me llamó y me ofreció la oportunidad de recoger el pan diario que llega de San Pablo y atender a mis clientes», explica Noelia Sánchez, propietaria y que regenta la panadería pastelería sanroqueña. «Es un gesto bonito y de agradecer, estoy muy agradecida», añade. «Todo el mundo no hace algo así, hacerse cargo de productos de otra tienda y venderlos; los comercios tenemos que ayudarnos en estos tiempos difíciles para nosotros», comenta Noelia, que reconoce que no fue la única llamada de ayuda que recibió, y que otros comercios cercanos también ofreció su colaboración. También ha sentido el calor de los clientes, amigos y familiares.

La propietaria de La Noe explica que hace una semana, tras el positivo de un familiar, se hizo una prueba de pago que dio negativo, pero la semana siguiente recibió la llamada de las autoridades públicas sanitarias para una segunda prueba PCR, tal y como marca el protocolo, y decidió hacérsela. «Trabajo cara al público, con gente mayor y población de riesgo», comenta. El viernes dio positivo. Ese mismo día cerró y así seguirá, al menos, hasta el 7 de septiembre. «No tengo síntomas, estoy bien, aunque aburrida», apunta.

Muchos negocios, de muchísima mayor entidad, se muestran reticentes a informar públicamente de un positivo en coronavirus. Noelia no dudó en hacerlo: «Hay que ser coherente y sincero, mis clientes, algunos de 11 años, merecían sinceridad y que se le explicara la situación». «Decirles que siempre he cumplido con las medidas de seguridad que indica el protocolo y que para tranquilidad de todos no ha habido contacto directo ya que este está considerado en un lugar cerrado sin mascarillas por un tiempo de más de quince minutos», añade.

Reconoce Noelia Sánchez que para un negocio como el suyo tener que cerrar durante días supone importantes pérdidas. La panadería pastelería La Noe no va a poder mantener el nivel de ventas de cuando está abierta pero el gesto de su tienda vecina es una importante ayuda, mantiene atendido a muchos clientes y, además, es un gesto que reconforta.